Futbol

Si cuesta, vale

Christian Alonso | 8 de marzo de 2018

Lanús no la pasó bien en Perú pero logró traerse la clasificación para la Argentina. Fue derrota 2-1 con goles de Herrera -de penal- y Calcaterra para Sporting Cristal, mientras que Rolando García Guerreño había anotado el empate parcial que ya tranquilizaba al pueblo Granate.

Era el partido más importante del semestre para Lanús. El 4-2 en la ida, si bien aportaba un poco de tranquilidad, no dejaba de significar un resultado más que abierto para la primera llave que debió sortear el equipo de Ezequiel Carboni en esta Sudamericana. En la vereda de enfrente, el difícil Sporting Cristal que recibía con hambre de gloria al Grana en Perú, una tierra donde la victoria aún es desconocida para el conjunto de Arias y Guidi.

Y aunque la introducción parezca sonar un poco hostil, el panorama de Lanús en este 2018 no es muy distinto; pero mantenerse con vida en la Copa era uno de los principales objetivos de Carboni al mando de un equipo que tuvo que rearmarse sin jugadores de renombre ni incorporaciones lujosas -sólo la de Nehuén Paz, que hizo su presentación en Lima-.

¿Del partido? El Grana sufrió desde el comienzo a un conjunto local que buscó a diestra y siniestra los dos goles que necesitaba para clasificarse. Y necesitó tan solo de siete minutos para que Marcelino Moreno cometa una infracción dentro del área que Herrera cambiaría por gol -nobleza obliga, Andrada casi logra taparlo-. A Lanús le costó mucho hacer pie en Perú, y desperdició sin titubear las pocas chances de gol que generó. El equipo necesitaba de sus referentes para salir a flote, pero Román Martínez no aparecía e Iván Marcone cometió algunos errores que pudieron haberse pagado caro.

Sin embargo, y a pesar de no haber realizado modificaciones, los muchachos de Carboni cambiaron el chip para el segundo tiempo y emparejaron el juego. El ingreso de Gastón Lodico y el aporte de Lautaro Acosta, los quites y el traslado de Alejandro Silva, la levantada de Iván Marcone y las apariciones de Tomás Belmonte hicieron que el Grana logre igualar el juego: un cabezazo de Rolando García Guerreño selló la clasificación de Lanús a pocos minutos del final. Y esos seis minutos que se adicionaron, se volvieron interminables cuando Calcaterra puso el 2-1.

Poco importó esto porque el Granate ya se sentía en la próxima fase y puso lo que tuvo que poner para lograr su cometido. El equipo de Ezequiel Carboni ya puede relajarse en esta competencia hasta junio y ahora deberá enfocarse en levantar en el torneo doméstico. Costó, pero lo que cuesta vale.