Futbol

Desde el Tablón: Decir adiós

Nicolas Leiva | 28 de enero de 2018

La tribuna jugó su partido el sábado ante Patronato. La gente ovacionó a los pibes, cantó y pidió por José Sand y Maxi Velázquez y silbó a la CD. Así se vivió el empate desde el tablón.

Ya no se si es un asunto de convencimiento o no, lo único cierto es que la gente ayer se expresó.

Si volver atrás -y decir Adiós- es crecer, en algo estamos fallando más allá de la retórica frase. En el limbo desenfrenado de una temporada ya iniciada, en muchos hay demasiado optimismo derramado sobre el fino empedrado que precede al abismo.

Lógico. Porque volver atrás se tomó a la ligera pero muy a pecho. El débito automático minimizado a retirar cupones de papel por la falta de molinetes en acción, césped de la B metro para un equipo que pregona jugar con la pelota al suelo y un equipo barato baratito con pibes con futuro (pero de recambio). Sin goles por haber querido retirar por vejez al nueve más grande de su historia, aunque con uno de su misma edad sin la destreza del “viejo” Sand. Sin un 6 zurdo. Sin peso en las dos áreas.

Decir Adiós, en este Lanús de hoy, es no aferrarse a la posibilidad de seguir siendo grande. Los silbidos en el entretiempo y el apoyo al equipo incondicionalmente así lo indican.

Alguien está haciendo las cosas mal. Y otros están avalando lo que pasa por pauta, miedo o pseudo convicción. Y no sólo no gusta, si no que tampoco está convenciendo a la opinión popular.

Y después de escribir este texto, lo entendí: Claro que es por convencimiento. Decir “chau” a los últimos tiempos de prosperidad no es crecer, es un intento de adoctrinarnos a la mentalidad de que somos un humilde club chico que sólo molesta, y que ya no puede embeberse en la gloria nunca más.